Coleccionar números es una afición como otra cualquiera. Los locos tenemos bula para elegir entre las diversas locuras posibles.
Este 63 es de Rumania, escrito a mano, simpática tipografía gótica que se iba perdiendo poco a poco. Cuestión de tiempo.
Un número 63 que enmarcaba un edificio que tenía los mismos años que la caligrafía y que por ello pedía a gritos una reforma.