A veces podríamos estar de acuerdo. Todo es una mierda, lo asumimos.
Y a partir de esto… ¿qué debemos hacer?
¿Para qué sirve asumir que todo es una mierda?
¿Para cabrearnos más?
¿Y si no hiciéramos caso a nada y nos comportáramos como si nada de todo esto, estuviera sucediendo?
¿Y si en vez de decir que es una mierda en una pared, pensáramos en nuestro papel como protagonistas de esa mierda?
¿No es excesivamente sencillo simplemente quejarnos y creer que de esta manera ya cumplimos?