El Museo Guggenheim de Bilbao es una obra arquitectónica del canadiense-americano Frank Gehry que representa uno de los mayores espectáculos de la arquitectura más vanguardista del siglo XX. Importa y mucho su contenido, pero a su vez, en parelelo, importa y mucho la enorme caja que conforma el Museo.
Con 24.000 m2 de superficie, de los que 9.000 m2 están destinados a espacio expositivo, el edificio al completo y su zona de influencia urbana representa un hito arquitectónico por su audaz configuración y su diseño innovador, conformando una excelente Caja para el arte que en él se exhibe dentro, tanto en las exposiciones temporales como en sus fondos permanentes.
En conjunto, el diseño de Frank Gehry creó una estructura que es una escultura metálica enorme y espectacular perfectamente integrada en la trama urbana de la ciudad de Bilbao y su entorno, y que por sí sola revitalizó todo ese trazado urbano junto al río que había estado abandonado durante décadas.
Yo recomiendo visitar su interior dos veces aunque sea en el mismo día. Una para contemplar sus obras, pero antes otra para simplemente disfrutar de su entramado interno, sus bellísimas formas y sus contrastes. Mejor un día con luz natural.