Estamos rodeados de Signos Oficiales, normalizados, obligatorios. De signos que nos van llevando de la mano, nos indican de hasta dónde podemos acercarnos. De líneas que nos dirigen y de paneles informativos.
Todos ellos están con colores vivos para no equivocarnos, para facilitarnos la tarea de no perdernos…, a costa de perder esa libertad para perdernos, que a veces viene muy bien.
Son Signos en carteles incluso más grandes que nuestras cabezas de pensar, llamativos para que no nos sintamos desprotegidos, pues se trata de eso, de estar arropado por los signos, pero sin darnos mucha cuenta de ellos.
Para disimular en el ambiente, nosotros también vamos de colores llamativos y así todo el conjunto queda mucho más natural.