¿Dónde se acaba el Arte Fotográfico y empiezan las miradas curiosas y encuadradas para engañar la vista?
Puede que no sea Arte, aunque hay algunas composiciones incluso peores que esta, pero sin duda llama la atención, o al menos me la llamó a mi, ese contraste de formas, de colores, de usos.
Es una estación de Metro, una facilidad de uso, de cargar un teléfono o de apoyar un vaso. Nadie se olvida el teléfono, pero sí es posible olvidarse el vaso.
Os voy a decir un secreto. La fotografía está manipulada. Yo giré un poquito el vaso para que saliera el logotipo lo más recto posible, pero si no lo digo, nadie se entera, aunque algunos puedan sospechar que el vaso era mío. No, a tanto no llego.