Está tan mal la cosita del trabajo de calidad, que en cuanto vemos un taller nos acercamos en masa a buscar la puerta y llamar.
Es el tiempo de reconstruir el trabajo, de crear talleres, empresas donde nos acojan.
Lo hacemos casi gratis, oiga, con y por amor al arte, en serio. Los jóvenes queremos trabajar, aprender, participar, independizarnos. Es lo que hay.