Nunca me ha gustado mostrarme en exceso, sé que no merece la pena ni la ocasión.
Pero yo también quiero verme, observar lo que hago y no simplemente observar lo que hacen otros.
No soy bueno, es decir, soy como la mayoría.
Pero eso no debe ser freno, pues si lo fuera, no merecería la ocasión seguir haciendo nada.
Los detalles si son mirados con atención, son atrapados. Ya solo queda mostrarlos.