Martín Chambi, un renombrado fotógrafo peruano, figura como uno de los mejores talentos fotográficos provenientes de fuera de Europa. Su legado en la historia de la fotografía se destaca por ser el primer fotógrafo indígena que observó a sus semejantes con una mirada igualitaria, independientemente de su posición social.
Este enfoque, que desafiaba las divisiones de clase, fue uno de los muchos ejemplos que surgieron en diferentes rincones del mundo. Fotógrafos autóctonos se apropiaron de las enseñanzas de sus colegas, principalmente europeos, quienes difundieron la fotografía por todo el planeta.
Una de las obras más destacadas de Chambi es la fotografía titulada "Boda de Don Julio Gadea, prefecto de Cuzco" capturada en 1930. Este trabajo ha sido reconocido por el Museo de Arte Moderno de Nueva York como una de las grandes contribuciones a la historia de la fotografía.
La imagen sobresale por el magistral manejo de la luz por parte de Chambi, que ilumina de forma lateral los rostros de los recién casados. Esto crea un contraste impresionante que los destaca del resto del grupo, que permanece en un plano más distante. La cola del vestido de la novia, sostenida por dos niñas, traza una diagonal que une a todos los personajes en la escena, añadiendo un toque artístico único a la composición.