La exposición que se puede ver ahora en Zaragoza y pronto recorrerá medio mundo, "Vidas Minadas" con fotografías de vida del fotógrafo social Gervasio Sánchez, es un GRITO a la Paz, a la idiotez humana, a los intereses económicos de las guerras que siempre apruebas en su Parlamentos los negocios con las ventas y compras de Armas de todo tipo, incluidas las minas anti personas.
¿Antipersona?
Armas escondidas en el suelo, para destrozar vidas de civiles, de niños, de mujeres que andas por sus pueblos o ciudades.
No existe respeto internacional, no existe miradas humanas en las personas que permiten esto de forma impune y no son capaces de resolver este problema. No se trata de atacar objetivos, excepto que estos objetivos sean personas civiles.
En la fotografía de arriba podemos ver a Adis Smajic en Bosnia Herzegovina, herido en el año 1996 mientras jugaba al fútbol con sus amigos en su propio barrio, tres meses después de acabada la guerra.
Perdió un ojo, la amputación del brazo derecho y su rostro fue casi destrozado. Durante la guerra su trabajo era ir a recoger agua en garrafas desde una fuente a su casa, sorteando los bombardeos que durante casi cuatro años destruyó su barrio.
El papel social de la fotografía es imprescindible para intentar de alguna manera cortar abusos de aquellos delincuentes con poder, a los que no les importa nada las personas.