Miramos a derecha o a izquierda, y vemos la misma oscuridad. el pobre hombre ha quedado desenfocado ante tamaña duda.
No, en el centro no hay nada que no sea pared.
Y aunque el hombre se dirige a su izquierda, nunca se sabe, igual antes de pararse a mirar con calma, da media vuelta a se va a su casa.
Nunca se sabe.
