20 junio 2014

Madrid de noche. ¡Qué miedo!

Las noches cambian los colores. Todos. También los nuestros. De noche somos más oscuros por fuera pero más claros por dentro. Nos abrimos en canal y mostramos las entrañas para que los colores fluyan por dentro y no por fuera. En cambio las calles aumentan su color exterior aunque el auténtico sabor se vaya de las calles a los locales. Una noche sin locales es una noche vacía de posibilidades.