Cuando todo se vuelve oscuro, debemos encender la luz.
A veces es tan sencillo como darle con el dedo al interruptor del cambio.
En otras ocasiones hay que reflexionar en silencio.
Ver las opciones que tenemos y actuar.
Siempre convencidos de que somos capaces.
La mejor manera de no conseguirlo… es no intentarlo.
La mejor manera de no conseguirlo… es no intentarlo.
Y la más rápida.