No todas las flores que vemos son naturales, ni tampoco inteligentes. Hemos enseñado a las máquinas a crear flores artificiales, pero no salen igual de guapas.
Es muy complicado intentar copiar a la naturaleza, y parece imposible intentar mejorarla.
Dejamos la flor imposible, artificial, sabiendo que es eso, un objeto poco inteligente.