Para que nos hagan caso en la vida, lo más sencillo es convertirnos en clientes. Ser cliente es demostrar que tienes dinero para consumir. Si eres cliente tiene razón y razones. Eres el puto amo. Los mierdas empleados están a nuestro servicio, todos, nos adoran, nos alaban, nos escuchan, nos bendicen. Lo malo de todo esto, es ser empleado para poder ser cliente durante unos minutos. Dura más ser esclavo del cliente, que ser cliente del esclavo.