No sé si las alturas tiene algo que ver, pero me embriagan los amarillos en el cielo, los verdes flotando sobre las nubes, los rojos amenazando el vuelo de las gaviotas. Debe ser que los colores raros me asustan o tal vez que no esté muy acostumbrados a los imposibles. Sin ánimo de ofender, pero pedir que de vez en cuando me cambien los colores del cielo podría ser un imposible, así que me los imagino.
30 septiembre 2010
13 septiembre 2010
El viejo niño bobo y su dedo
El niño bobo tenía padres bobos
había aprendido simplemente fijándose
y lo había hecho muy bien pues los superaba
Nunca llegué a saber si ganaría
la vejez inevitable que todo ser humano
se reserva para cuando las ganas se han olvidado
Miré de refilón casi por última vez
al niño bobo que respiraba tranquilamente
sin saber que había aprendido a envejecer por fijarse
06 septiembre 2010
La calma de la calma calmada
La calma de la calma
La tranquilidad de lo inevitable
El silencio del suspiro
El respirar natural del herido
Asumir lo sencillo
Actuar como si todo fuera normal
Controlar lo controlable
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